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lunes, 8 de febrero de 2010

Sobre perder y ganar en una democracia.


Dadas las elecciónes y el triunfo de la candidata oficialista con un 46% de los votos validos he leído varios comentarios en los diferentes blogs, periódicos electrónicos y redes sociales que he visitado, unos con un gran pesimismo por la "derrota" y otros asumiendo una posición triunfalista por el "gane" de su candidata favorita descalificando a los mínoritarios "perdedores".
"El pueblo ya ha hablado" leí por ahí, "la mayoría tomó una desición y hay que respetarla" dicen otros.
Sobre esto encuentro dos problemas relacionados a los que entendemos por democracia, el primero es sobre el reduccionismo de la democracia a la mera acción de votar, y el segundo que se deriva del anterior, la democracia como un sistema dónde la mayoría elige, y la minoría pierde y obedece.

Por lo mismo me permito las siguientes reflexiones propias de la filosofía política:

La definición más básica de democracia es el poder que reside en el pueblo. Con las evoluciones del concepto, y adelantandonos un par de milenios, en los tiempos contemporaneos, cuando se habla de democracia nos referimos específicamente a la democracia representativa, es decir el pueblo -mejor dicho ciudadanía- delega mediante el voto su poder en los gobernantes para que estos los representen.
Hasta aquí vamos bien, pero es precisamente ese concepto de democracia lo que nos lleva a pensar erroneamente a que democracia=sufragio. No pretendo con esto desvalorar ni restarle importancia al sufragio, sólo señalar que el voto es insuficiente para una democracia verdadera, porque como bien se sabe nuestros gobernantes nos fallan generando lo que se llama crisis de representatividad.
Entonces  ¿es la democracia una historia que sólo se repite cada x años para elegir a quienes nos representan en el poder público? R/ No. La democracia también exige una actitud responsable del ciudadano para construir más democracia.  Se requiere que el ciudadano se comprometa con su voto: que lo haga respetar, que exija transparencia a sus gobernantes, que le presione para que cumpla con esas promesas que lo llevó a votar por él o ella, y en este saco entramos todos, los que votamos por la oposición y los que votaron por el partido oficialista. Eliminamos así la idea de perdedores y ganadores, y nos convertimos todos en un pueblo incomodando a quienes le representan para que cumplan con su deber, esto es el poder en el pueblo.
Teniendo en cuenta que la persona debe ser proactiva, se debe aclarar también que el voto no exime a nadie de no preocuparse por los problemas que aquejan a su barrio, a su comunidad, en fin a su entorno.
Ahora bien esta participación de l@s individuos tiene ciertos requisitos, únicamente mecionaré algunos porque si no los termino aburriendo (a parte ya tengo pereza de seguir escribiendo :P). Entre ellos: conciencia crítica, respeto y tolerancia hacia quienes piensan diferente, autonomía, responsabilidad, madurez, capacidad de dialogo, liderazgo, etc etc etc...!

Para terminar digo que si realmente queremos este país y valoramos la democracia, sigamos construyendola porque no es todavía suficiente lo que hacemos. 

Democracia o muerte!!!


Aclaro: que el tema de la democracia es tan amplio y complejo, que vastaría toda una vida para que lo comprendamos integralmente. 

La ciencia política y la filosofía política prefieren hablar de calidad de democracia antes que dar un concepto de democracia, personalmente creo que esto se debe a que así es más fácil la evaluación de un régimen democrático.

Parto de la democracia vista desde el rol de los ciudadanos no del rol los gobernantes, y relacionandolo a los problemas mencionados. (Empoderamiento desde abajo)

domingo, 7 de febrero de 2010

Espero Estar Equivocado.

Hoy la mayoría de los electores ha elegido como presidente de la República de Costa Rica a la Sra. Laura Chinchilla. Algo completamente respetable, pero no comparto esa desición. Después de una campaña electoral deprimente marcada por la tradición, la demagogia, la falta de creatividad y los dimes y diretes, ganó los millones de ña Laura y el PLN, y perdió la gente, perdieron los pobres y las personas de buena fe que aún idealizamos un gobierno coherente y transparente en las desiciones siempre buscando el sagrado bien común.

A pesar de ser una persona con un pensamiento siempre positivo y esperanzador, no puedo ocultar mi decepción frente al resutado de las urnas electorales pues conosco el potencial que tiene Costa Rica para llegar a ser un país desarrollado, sin embargo al seguir por una vía que apuesta por lo melones y los bananos, por la tesis del libre comercio y las ventajas comparativas que en ninguna parte del mundo ha funcionado, estaremos siempre como perro en piscina: sin ahogarnos pero sin poder salir de ella. Pero quien se atreverá a informar a los que no lo saben y siguen votando por los mismos?

Ahora están los poderes de la República de Costa Rica en manos de una sola élite política continuando con un modelo azaroso para la clase media/baja y el ambiente. Porque sabemos que el discurso que llama al dialogo es sólo una herramienta para ganar legitimidad, pero no una verdadera práctica política. No queda otra que seguir oponiendonos a un proyecto corrupto en sí mismo, y a personas que antes de asumir funciones en la asamblea y el gobierno son conocidas por su corrupción.

Espero equivocarme, es más, lo deseo con todas mis fuerzas, pero si por las vísperas se saca el día serán cuatro años de dura oposición contra los intereses de esos pocos que dominan nuestro hermoso país y que no quieren soltarlo por nada, a costa de más personas pobres, trabajos poco dignos y por debajo del salario mínimo, y una destrucción sistemática del ambiente sin mencionar la inseguridad cuasada por una gran brecha social.

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